El cambio de la medicación antirretroviral es un tema polémico en los pacientes con lipohipertrofia, ya que se desconoce la relación directa causa-efecto de cada fármaco y continuamente sale nueva evidencia a la luz.
Por otro lado, una rutina sensata de ejercicios puede ayudar a quemar algo del exceso de grasa y tonificar las zonas del cuerpo donde ya existe grasa. El ejercicio puede ayudar a la forma física y a la autoestima. Sin embargo, el ejercicio por sí solo no eliminará la lipohipertrofia, ya que probablemente existan varias causas adyacentes.
Llevar a cabo una dieta sana y equilibrada indudablemente puede ayudarle a perder peso y reducir el nivel de colesterol. No resolverá el problema, pero puede ayudar. Estudios con niacina (una vitamina B) han demostrado que puede ser eficaz en el tratamiento de trastornos de grasa. Un experto en dietética puede darle consejos prácticos sobre hábitos alimentarios, como reducir la ingesta de azúcar y grasa saturada y aumentar la de fibra soluble y omega-3.
Los pacientes con lipohipertrofia pueden valorar diferentes alternativas de cirugía plástica. Algunos pacientes optan por la liposucción para eliminar el exceso de grasa, a menudo del estómago, mamas y para eliminar la "giba de búfalo". La liposucción no es una solución a largo plazo para la "giba de búfalo" y los síntomas pueden reaparecer. Si está planteándose la cirugía plástica, debería hablarlo en detalle con su médico y sopesar los riesgos frente a los beneficios.